No es país para emprendedores

10/28/2011

no es pais para emprendedores

Definitivamente. España no es país para emprendedores. Podría ser un buen titular del panorama nacional. En plena campaña electoral, se oyen cada día las voces de los principales candidatos hablar de la importancia del emprendimiento, del gran apoyo que recibirán después del 20N, de lo fundamentales que son en esta coyuntura económica, de la necesidad de creación de nuevas empresas y nuevos empleos.

Ojalá y me equivoque, pero creo que muchas de estas promesas de ayudas fiscales, subvenciones y apoyos se las llevará el viento. La cantidad de trabas y zancadillas con las que se encuentra un nuevo emprendedor en España son infinitas, a todos los niveles y esto es muy complicado de eliminar de golpe y porrazo.

- Los problemas comienzan pronto, concretamente en el plano educativo. Es innegable que la cultura del emprendimiento no se practica en España. Lo que realmente gusta es la comodidad y la seguridad. Prefiero asegurarme un puesto prácticamente vitalicio con unas oposiciones o trabajar en una monótona rutina, pero con un sueldo fijo a final de mes que cubra todas mis necesidades principales sin tener que esforzarme mucho. Generalmente esto es lo que se inculca desde pequeños. El problema es de raíz, por tanto. Preferimos aprender todos los afluentes de España o hacer manualidades en clases de tecnología a enseñar las bondades de coger las riendas de nuestro futuro y luchar por hacer nuestros sueños realidad. Es evidente y lógico que no todos terminarán siendo emprendedores, pero simplemente implantar una corriente cultural y de pensamiento de esfuerzo diario, constancia, pasión por lo que haces, autorrealización y superación a uno mismo valdría la pena.

- Las dificultades siguen, ahora a nivel social. “Mamá, quiero ser emprendedor”. Muchas toman por locos inmaduros a sus hijos que no saben lo que hacen poniendo en riesgo todo lo que tienen. “Con lo bien que estás tu en tu trabajo, ¿dónde vas?”. Y es que, como bien dicen en el gran programa de radio Emprendedores Digitales, “el peor enemigo de un emprendedor es su propia madre”.

Además de ésto, en la sociedad existe una gran cantidad de prejuicios contra los que deciden iniciar su propio negocio. Las ideas preconcebidas de empresarios déspotas y explotadores desgraciadamente está muy arraigada en la mentalidad de nuestro país. En ocasiones, parece que se disfruta viendo fracasar y repitiendo al oído la dichosa frase “te lo dije”. En cambio, si triunfas te conviertes en el vil empresario que ha tenido un golpe de suerte.

- Pasamos al siguiente nivel: político y legal. ¿Cómo es posible que se necesiten 47 días de media y 13 molestos trámites administrativos y burocráticos para montar un negocio? Tenemos el “honor” de ocupar la posición 49 en la clasificación de los países con mayor facilidad para poner en marcha un negocio. Con todo el respeto, nos vemos superados por países como Armenia, Puerto Rico o Eslovenia. No tenemos ni una razón para sentirnos orgullosos en este ámbito. Como he oído decir a Enrique Dans o Marc Vidal, casi es mejor que los políticos y administraciones nos dejen en paz, ya que no dan facilidades, al menos que no pongan más inconvenientes.

- Seguimos con los problemas económicos y financieros. No hay créditos, no hay subvenciones, no hay apoyos económicos. ¿De dónde sacamos la financiación para llevar a cabo nuestros proyectos si nadie nos ayuda ni creen en ellos? Un consejo: al realizar un plan de empresa nunca contéis con las subvenciones y ayudas. Es muy probable que sean solo un espejismo, y el plan financiero se os venga abajo.

- ¿Problemas fiscales? También los tenemos. No nos dejamos nada. Las fuertes exigencias y el exceso de carga en tributos e impuestos hacen muy difícil (sobre todo a autónomos y pequeñas empresas) el inicio de su actividad. Según un informe del Banco Mundial, en España las tasas se llevan el 56,5% de las ganancias de un negocio. Ahí queda eso. Más leña al fuego.

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¿Qué estamos consiguiendo con ésto? Ideas que se disipan, talento que emigra a otros países para que les dejen cumplir sus sueños y una pérdida de competitividad a nivel global impresionante. ¿Cómo solucionarlo? De momento evitar poner más dificultades e ir actuando sobre todos los ámbitos comentados, que con eso hay para rato. Sólo si se sientan unas bases sólidas podremos ir mejorando este paupérrimo escenario. Las TIC e Internet abren un gran abanico de posibilidades de negocio. Aprovechémoslo.

Y por favor, cambiemos el chip. Que la envidia que nos surja al ver a algún emprendedor triunfar sea totalmente sana. “Tuvo una idea, creyó, luchó por ella, y a base de esfuerzo ha conseguido rentabilizarla. Se lo ha ganado”. No hay nada como la sensación de ver un sueño cumplido, una meta alcanzada, una fantasía que un día tuviste en la cabeza que se ha hecho realidad.